sábado, mayo 16, 2009

Juramento de sangre


A proposito de Juramentos, esta historia es real:

En mi infancia, en la parcela de mi abuela Rebeca en Lo Espejo, bajo la higuera al final del sitio, escribí con la blanca leche de la higuera un juramento...Amigos para siempre..

Esa vez fué un juramento infantíl, amigos para siempre... Mi amiga de ese entonces era mi prima Andrea, terminamos en la tina de la casona, bañandonos, mejor dicho.. Mamás incluidas, bañandonos para sacar la picazón que producía la lechosa esencia de la higuera.. Nunca mas jugariamos bajo la higuera, nunca mas nos esconderiamos del mundo jugando al papá o la mamá.... Teniamos ocho o nueve años...

Después, a los diez, las correrias en la parcela tenían otros actores, el Pablo, el Miguel, el primo Samuel y los conejos...También las ondas , arcos y flechas..
Creciamos en un entorno priviligiado, llenos de tierra, moras y ciruelas.. En las tardes, recogiamos los huevos en los gallineros, herviamos agua en el fogón para cocerlos y disfrutar los huevos duros al rato...

También robabamos las pasas y nueces del Tio Carlos que guardaba en las bodegas al fondo del patio, nunca nos pilló.. Creo... Igual nos regalaba esos caramelos de colores que tanto nos gustaban..

Mi primer acto parecido a un pacto de sangre fué los 12, cuando ya me comenzaban a salír los rubios bigotillos, en Iquique.. Boy scout, de la patrulla zorros, en plena Pampa, pasado Alto Hospicio rumbo a Huantajalla, una mina abandonada en pleno desierto.. Fué al regreso, el agua escaseaba y el jefe de patrulla caminaba adelante apurando el paso antes de que el sol se fuese a la bajada hacia el pueblo..Un tropezón y ya, la rodilla sangra por las piedras encrustadas.. y mi partner de la época me brinda su pañoleta..Willy Klogner, creo así se escribe, se convirtió en mi hermano de sangre..

Nunca mas supe de el, el destino errante de mi padre nos alejó de Iquique, tal como llegamos..

Pero un Juramento con sangre, de esos en los que pinchamos un dedo y la sangre brota oscura y roja desde nuestro palpitante cuerpo ocurrió un día cualquiera en los 70" en el puerto (Valpo?) a mis 18" y tantos con la emoción y sentimientos del primer amor, amparado en la sensaciones de lo secreto, con la mirada perdida en los insondables misterios de una sonrisa compartida, con la complicidad del silencio y la respiracion agitada de la persona amada, escondidos del mundo exterior y la sociedad, en un entorno frágil y discriminador..Eramos unos jovenes enamorados..

No lo recordaba hasta ayér cuando por esas "confabulaciones cósmicas", en un mensaje virtual, la magia de los recuerdos de a "dos" hicieron que ese Juramento de Sangre reviviese..

La verdad es que la sangre une mas que cualquier papel , la unión por sangre es como el amor filial, es algo indestructible...Hasta hoy respeto ese juramento.

En serio.-

2 comentarios:

SOFIA dijo...

Que bella historia,tierna,candida
y real.
pero tb se ama el amor que se reparte en besos lecho y pan
cariños
Sofia

p.d
te busque en facebook
Caro es tu segundo apellido?
quiero ser tu Amiga

Luis Emilio Sepúlveda dijo...

Gracias Sofía, la sensibilidad también es parte de lo que definimos como Amor...
PD. Mi 2do. apellido es Castro.-