sábado, octubre 30, 2010

Atardecer en Pichidangui

Fragmento de un escrito encontrado en la arena de la playa de Pichidangui, un día a finales de Octubre, reseco entre los escasos huiros y la arena suave, volando desde el norte con la brisa, encontrado por el caminante solitario justo antes de la puesta de sol, lo recibo de su mano como un regalo curioso, el conserva la cinta roja medio desteñida que abrazaba el papel salobre y parecido a un antiguo papiro sacado desde el pasado, pero que se conserva intacto entre mis tesoros que formaran parte algún día de mi herencia literaria. El escrito anónimo, lo transcribo tal cual, con todos sus detalles, dejo de lado la ficción y el alma de escritor, quiero ser el mensajero de ese texto.
Espero interpretar y demostrar que los sueños son reales si creemos en ellos y siempre la poesia está presente, lean:

"Kim Bassinger, ¿Te acuerdas?... Ella, la musa bella de las peliculas de los 80", la ansiada blonda del macho de moda, ella, con toda su belleza y sensualidad... Apareció de pronto en mi sueño inquieto del viernes, cuando ya el silencio inundaba los rincones del barrio, y el oleaje calmo de la bajamar no retumbó mas en las callejuelas de mi pueblo..Soñé con la Kim, de verdad, sentí sus caricias y su cercanía como nunca. El Viernes no necesité la pastillita de dormir, ni la lectura en el baño antes de la ceremonia previa al acostarse junto a la compañera de tantos años, no necesité programar la tele para un amanecer tempranero, solo apagué la luz. Y en mi sueño aparecistes como la Kim Bassinger, sentí tus besos ansiosos, sentí tu mirada simple, directa, escuche tu voz diciendo: Quiero que me beses, te deseo quisistes decír, te amo escuche en el silencio... Y mi sueño duró lo que un suspiro, y la sensación permaneció entre las sabanas, y el calor de tu cuerpo se fundió con el mio... Kim Bassinger, la musa. Mi sueño imposible vivo en mi sueño verdadero, en la noche tranquila insonora... Y despierto con la boca seca y la sed del desierto, con las ansias del sueño interrumpido, con el deseo inconcluso de la madrugada. ¿Cuando descubrí tu mirada, cuando comenzé a amarte? El día no es suficiente para olvidarte, el viento no es capáz de derribar la nostalgia, tu recuerdo me atormenta y quisiera morir en este sueño imposible, quisiera correr a tus brazos y amarte sin descanso..."

Hasta allí logro entender, lo demás está borrado por la arena y el agua salina, supongo también por el tiempo. No nombres, nada de apellidos, solo unas letras en tinta desteñida y borrosa.
Hoy no puedo seguír escribiendo, solo deseo tener la fortuna de encontrar por allí algo tan bello como ese amor imposible, con todo lo que significa para esos dos seres que viven tan distantes pero que se aman a pesar de que solo puede ser un sueño imposible.
Luis Emilio.-
PD: Un saludo especial a Matias, Kimberly y Jesy.-

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