miércoles, julio 09, 2008

Confabulación Cósmica




He robado por enésima vez, la frase Confabulación cósmica, frase que recibo de la autoría de mi amigo Juan Carlos , Impresor, futuro padrino de mi primer poemario (en papel), que aún está gestandose en la placentaria memoria de mi PC, alimentada vía teclado y trasnochadas. He recordado una vez mas esta confabulación cósmica, pues estos dias recién pasados han sucedido varios eventos que asimilan un universo en pequeño, en torno a este planeta pequeño y fragmentado llamado Los Vilos.


Hacía tiempo que no recibía tantas visitas a mi facebook, especialmente de mis familiares lejanos o mejor dicho distantes en esta larga geografía, parecida a nuestra vía lactea. Otros mensajes, como estrellas fugaces o meteoros, irrumpen desde las distancias inconmesurables pero instantaneas de allende los mares. Como el re-encuentro con mi amigo Alexis H. (El de la foto)


Y también las despedidas de las aventuras imaginarias, que surgieron en estas sabáticas jornadas de finales de Junio y comienzo de Julio.


Fué una verdadera confabulación cósmica.


Empezando por la despedida del tercer marido de mi madre, episodio que marcó el inicio de un duelo transitorio, una instancia de respeto por quien estuvo los últimos 10 años junto a mamá, .


Luis Edmundo se llamaba, coincidentemente los mismos nombres de mi padre, y por esas cosas del destino o de la CC (Confabulación Cosmica), descansan en el mismo cementerio en las cercanias de Santiago...


Después de este entierro, viaje, coronas y flores incluidas, regreso a este planeta costero, a su pequeño universo marino, donde constelaciones de personajes conviven con la brisa y la humeda arena...


Y vuelvo de este duelo-encierro, a terminar las historias que no terminan hasta que los sentimientos se decantan, hasta que la humedad de las lagrimas se evaporan en lo cotidiano, donde el día a día solo es interrumpido por las fases de la luna, con las mareas altas y bajas amortajadas en oscuridad...


En esta CC, descubrí que los recuerdos y las promesas confluyen en relatos cuasi sacrílegos, arriesgando ser excomulgado o desterrado de los circulos normales, arriesgando abrir mis estígmas y morir una vez mas en el olvido...


Pero no.. Debo continuar inmerso en este planeta pequeño, innúmero entre sus pares capitalinos, punto de referencia entre el comienzo de la nada... Entre Tongoy y Los Vilos, dicen, y se allegan mas y mas aburridos de la gran ciudad, jubileo y jubilados haciendo arenales de la conciencia terrena, con bastiones naturales en agonía y humedales escondidos a la crítica, impolutos para los comunes y corrientes ciudadanos de la galaxia...


Inconcluso mi relato post-sabático, lo termino despues del eclipse mental provocado por la partida inesperada de unas cuantas neuronas, abrazadas al penultimo cigarrillo de la jornada, alegres neuronas abrazadas a los santos, San Luis, San Juan, San Pablo, etc, todos ellos con sus respectivos asaditos y vituperios muy regados en nuestros mostos y sour de todas las galaxias cercanas, incluyendo algunos de sistemas planetarios al otro lado del hemisferio, llamense whiskies y vodkas, que por ahora confluyen juntos en la cola del cometa recién descubierto.


Confabulaciones cósmicas... Lindo nombre para este recuerdo... La culpa la tiene el Juanca y la Luna, mis amigos que posan al lado de la escultura de Hassler en la costanera de mi planeta-pueblo.


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