viernes, marzo 23, 2007

Reflexión del week end...

No sacamos nada con adornar y llenar de eufémismos las crónicas y relatos del acontecer diario, solo adormecemos la realidad y postergamos las conclusiones.
Existen personas que ocultan su cara real tras el "cumplír" el horario.
Lo cierto es que dependen del sistema.
Son simples peones de las piezas blancas o negras del ajedres o mejor dicho. Piezas destinadas al sacrificio en pro de victorias de los verdaderos ganadores de cualquiér batalla.
El Rey siempre es el que permanece ergído, ya sea blanco o negro, es el ganador.
Y es por eso que mi padre decía: "Distancia y categoría".
En esa simple frase se resume nuestra realidad.
Los ganadores son los que se enfrentan al día a día, con la sonrisa o tristeza del momento, pero siempre con la actitud de enfrentar con firmeza sus convicciones, la mayoria de las veces con actitud ganadora.
La diferencia la hace el:: dia siguiente, sobre todo si es fin de semana, Lo mejor es despertar tarde y tranquilo, descansando de la semana ajetreada... Dormir hasta las 11 y desayunar en cama, escapando de los rayos solares, despavilandose y estirandose para sentír el placentero suspiro mañanero...
Y, lo mejor, despertar con la conciencia tranquila, sobre todo la del deber cumplido...
Compadezco a aquellos, que por sus actos, despiertan inquietos, revolviendose entre las sabanas, llenos de pensamientos odiosos y que por desgracia, acusadores...
"Distancia y categoria", dice, aún mi anciano padre, y por su sabiduria adquirida por sus casi ochenta, le encuentro razón.
La soberbia y el orgullo solo conducen al desvarío.
Esta reflexión se las dedico a aquellos (as) que motivados por no se que ideas, creén que la solución a sus problemas, está en la institución de la duda, en la desconfianza y la envidia descontrolada.
"Distancia y categoría", decía mi padre...

2 comentarios:

Luis Emilio Sepúlveda dijo...

Cada vez que leo esta reflexión, creo mas en mi perro...(no tengo perro),,,Pero vale, porque la insensatés humana no tiene límite..
Está bien...

Luis Emilio Sepúlveda dijo...

Cada vez que leo esta reflexión, creo mas en mi perro...(no tengo perro),,,Pero vale, porque la insensatés humana no tiene límite..
Está bien...