miércoles, diciembre 29, 2010

¿Un tecito??


A punto de que el minutero cambie el hoy al ayer, justo antes de la puesta de sol que se marca como un resplandor en el horizonte, con el último jadeo antes del extasis...
La reflexión instantanea que llega en el viraje de la esquina que baja hacia la costanera, el ruido del motor que derrapa solo en tu sexto sentido, con la advertencia insconciente del otro yo que hace que mires de reojo los muros altos del Bodegón...
¿Un tecito??
La respuesta está a la vuelta de la esquina, basta hacer una maniobra, un ademán y ya...
Apareces con tú mirada azul y la telepatía aflora entre el cemento hostíl, con la sonrisa refulgente.
Sin palabras, sin sonidos mecánicos, sin intenciones.
¿Un tecito???

La forma exácta de comunicarse, precisión matemática, como la frase de un poema antiguo y olvidado.

Las miradas que se cruzan con la sinceridad de almas paralelas, en silencio, con verdades y...Mucho de libertad.

¿Un tecito??

Ese dialogo insonoro de luz en el horizonte, justo antes de la puesta de sol hubiese quedado solo en las buenas intenciones", pudo ser solo un pensamiento fugáz del adolescente incomprendido o may be, solo un recuerdo anterior al olvido, al alzheimer futuro, o al viejo vicio de las añoranzas, la bien dicha "saudade" inexplicable de los cariocas...

¿Un Tecito ??

Y la mesa conocida del café de la esquina, se llenó de palabras, sonrisas, y por sobre todo... Verdad.-

Y el año se fué, las paredes del café solo fueron adornos para dos personas que derribaron todos los muros existentes en la ciudadela, los adornos colgantes y las velas encendidas acompañaron esa muestra única de amor, esa inexplicable fuente de inspiración que hace de estas letras una obra de arte, el mensaje escondido entre las comas, la palabra dicha entre la indiferencia de un suspiro, la agitación de seres apócrifos de miradas azules...

¿Un tecito??

Y la mesa adornada, la vela encendida, el último resplandor que se esconde tras el horizonte, solo es una anécdota pasada del año que se fué entre paredes de adobe, de muros caidos, de caminatas insensatas de ancianos entre los roquerios, de adolescentes entre trajes de etiqueta...

No tengo otro saludo o despedida para mis amigos, no tengo otras palabras para desear un año mejor que vendrá.. Solo quiero recordar unas letras en el marco de una pregunta sincera, donde ni siquiera los muros de mi ciudadela encantada, ni los barrotes de mi celda de sueños pueden atrapár..

¿Un tecito??

Entre sorbo y sorbo, endulzado al gusto del otro, los pensamientos que vuelan entre las arenas de mi Chigualoco querido, entre las escalinatas de Valparaiso , desde el desierto hasta los Ojos de Caburgua, desde mi patria encantada, desde Cobquecura hasta Las Trancas, desde Ñagué encantado, desde mi Latitud 32°, desde el fondo de mi amada tierra nortina, desde mi solitaria isla transformada en continente mágico,

Con mucho amor.

Luis Emilio

1 comentario:

Vivian Ceori dijo...

Un honor perderme en tus letras Luis!
Felicidades!!