viernes, diciembre 10, 2010


Reflexión después de estar desconectado

de Luis Sepulveda Castro, el miércoles, 08 de diciembre de 2010 a las 22:49

Cuando veo el mundo desde esta perspéctiva, la virtual, mundo de señales escritas , visuales y llena de sonidos que provienen desde distintos lugares , idiomas, y en forma casi instantanea, donde la reflexión pasa a ser una mera y reiterada muestra de innumeras almas dispersas en lo global, me cuesta entender lo importante de una conversación corta y quizás intrascendente de lo cotidiano, me cuesta interpretar las miradas que a veces dicen mas que mil palabras y me transformo en un ser intrascendente, común y corriente, que pasa por el espacio de tiempo que significa una vida.

Pero cuando me detengo en lo pequeño de un roce de manos, en la sonrisa de alguien que disfruta de tu voz, o de la simple acción de abrazar a alguien diferente, de una piel distinta, o de una instintiva reacción ante una lagrima que corre por una mejilla de un niño ante el dolor, o el mal sabor de un adios forzado. Comprendo que solo soy un ser humano y que tarde o temprano lo virtual desaparecerá.

Alguien por allí presagia que la web desaparecerá pronto, que en algún momento volveremos a comunicarnos cara a cara, sin el virtuoso efecto de una máquina, lo instantaneo desaparecerá , y por fín la verdadera comunicación llegará.

¿Como comparar una imagen vista a través de una pantalla, con la cercanía de un rostro que te observa a medio metro?, ¿Como hacer que el aliento que sientes en tú rostro, o la cercanía de unos labios ansiosos, o el calor de un cuerpo vibre como el nuestro cuando sentimos algo parecido al amor?No puedo renegar ahora de la técnología, pero en lo íntimo, cada vez que apago el PC, siento un alivio enorme, la tensión pasa y te quedas solo con tus pensamientos, que traducidos significan sensaciones que quedarán en tú memoria, entre las neuronas de un cerebro vivo. Cada vez que me conecto a los instrumentos que hacen que nos comuniquemos en la distancia, siento la angustia de la ausencia, siento que no lograré jamáz emular el sonido de la voz amada, distorsionada por las ondas invisibles de lo lejano. Siento que la comunicación siembra un dejo de duda, que la mentira y el ego luchan por sobresalir de las tinieblas que separan las almas, siento que solo es el preambulo de la muerte súbita.

Vivimos una realidad falsa, rodeados de chips, pantallas touch, teclados, mouses y gigabites, vivimos pendientes de los mensajes de los celulares, rodeados de antenas, inmersos en un mundo virtual cada vez mas deshumanizado y corto, donde cada centimetro o segundo de tiempo está controlado por estadisticas que traducidas nos hacen ser seres desarrollados..

Pero ansío volver al papel y el lápiz, al la flor aromática, a el encuentro fugaz , al misterio de lo desconocido, a la interpretación de la mirada humeda, a la sensación de libertad.

Hoy siento mi inconsecuencia, la hablar a través del computador, al callar cuando debo decír "te amo" en silencio, cuando debo reprimír mis ansias que siempre van mas rapidas que mis pensamientos, que siempre llegan tarde en las despedidas, que siempre dejan el vacío de la ausencia.

Concluyo que la forma de salír de esta virtualidad, es practicar en silencio la poesia, el re encuentro con los sentimientos y el asumir mis verdades. Solo así, lograré pasar de este estado virtual al verdadero vivír.

No es una despedida a esta herramienta, pero me bastó una semana de estar desconectado de la web, para darme cuenta de lo que he perdido, mejor dicho de lo que he recuperado como ser humano.

Lo virtual, hace que nuestra realidad se distorsione, nos hace ser seres insensibles, seres apócrifos y llenos de palabras eufemísticas para no dañar a quienes amamos. La verdad daña cuando es mal entendida .

El error, o el horror es no asumirlo.

Lo virtual es el enemigo del amor verdadero.

Por ello, y por lo que muchas veces dije a través de mis escritos, es que pido perdón.

Errar es humano, dice el dicho, pero reconocer los errores y asumirlos es perdonarse a si mismo y vivír el perdón de quienes hemos dañado.

Aunque nos cueste. Sin importar las diferencias.

Con mucho amor para tí amada sin nombre, para tí lector desconocido, para Uds. las almas sensibles y sobre todo a quienes hacen que la inspiración llegue sin trabas, solo lean y reflexionen. Dejense llevar por sus sentimientos, asuman sus propias realidades, será el primer paso para lograr la Sabiduría.

Mi sueño secreto: Nuestro próximo encuentro será cara a cara y sin obligación alguna y menos una pantalla de por medio.


(Este escrito fué publicado antes en facebook, en un cyber y con bronca contra la Cía donde tengo contratado mi plan de Internet, pero ya los perdoné, Saludos)


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