miércoles, junio 17, 2009

Perdón??..No entiendo..Lluvia, por fín¡¡¡


Las primeras gotas de lluvia repicando en los techos del poblado, sonidos invernales que anuncian la tregua del trabajo de los obreros en la faena en la Parcela de Ensenada, es hora de ir por ellos y forzar el descanso hasta el Sabado por la mañana si es que el pronóstico del tiempo es favorable y acierte...

Perdón?? No entiendo.. La voz interior que me habla desde el cofre dorado, ese que guarda lo que queda de conciencia y que susurra reproches, palabrotas y un Hasta Cuando, el alter ego del animal político que habita en el lado oscuro de este ser que cada vez posterga el impulso sobrenatural, el grito, la nausea y vomita sangre y palabras eufemísticas disfrazando la injusticia...

No fué casual dejar de escribir por unos dias, es como estár convalesciente de una enfermedad de moda, aislado en tu propio mundo rodeado de personas-satelites que trasmiten en diferentes frecuencias e intensidades.. Una tras otra se suceden las horas apellidadas y horadadas por bichitos cuasi invisibles, diversos, coloridos y de engañosas apariencias, algunos venenosos, tóxicos, mortales. Y el día acaba con la muerte de las horas...

Un día X o Y , al decír de Sofía, que desde el alma escribe en su blog a ese personaje propio y suyo que hace que me sienta interpretado .
También el duelo de las horas muertas termina con la lluvia, que hace del encierro obligado el renacer de las palabras y con ello el necesario saludo a quienes me debo. Sobre todo a quien a diario espera frente al computador una frase que la lleva al pasado o quizas al presente inconfesado de una realidad que no muere con las horas.
He dejado atrás los dolores provocados por el trabajo rudo de un obrero, el cansancio del subir y bajar a diario a la faena, las tensiones de la rutina frente al volante en los viajes diarios a la parcela, también el desgaste de la exposición publica, los ataques injustos al patrimonio familiar producto de la mal llamada "Crisis"..
El aire tibio de este anochecer, con el sonido propio del Mar que resuena antes de la lluvia,http://fishflounder.blogspot.com/2009/05/el-mar-lo-lejos-resuena-antes-de-la.html me hace recordar un poema que escribí hace años, y que se publicó en un intento de Revista Literaria , dirigida por el escritor amigo Juan Jacobo Serrano, el muy querido Yaco Serrano.
Quinceañera
Ahora que la luz se extingue, que los silencios,
lentamente van cubriendo la noche,
mi pensamiento viaja a los territorios hollados
por tí, por mí, nosotros en el ir y venír
de un tiempo ido. Territorios transitados de la mano,
a veces sin tocarnos, espacios que iluminamos
con nuestras aureolas al avanzar sin prisas
bajo el cielo estrellado, territorios de mi pueblo
sin nombre que acogieron nuestros cuerpos
desflorando inocencias.
Lugares que en el día, fueron el paraiso de juego
de los niños, lugares que las estaciones cambiaban
de color, del verde al oro viejo, de húmedos
a soleados, el fulgor del verano, los grises
del invierno y su pozo de lágrimas.
Territorios, bautizo a los senderos instintivos,
esos que transitamos tropezando, cogidos de la mano
o como dos unidades. Territorios que emergen
de las sombras como rios de luz en pasos vacilantes,
en suspiros de aventura que surgen de lo hondo.
Ruta infantíl, de día; de amantes en la noche.
Así el espacio en la hierba, dibujando tu espalda
relajada, con tus ojos bañandose en estrellas
y mi cuerpo escondiendote del mirár de los búhos.
Ese espacio que llenastes de pasión, y que ni el
amanecer logró que se enfriara.
Lo rrecorro de día, ocultando mi mirada ante
las flores que me observan, semiaplastadas,
desde el suelo. Pobrecillas las flores,
pobrecita la hierba que tu cuerpo aplastara.
Pobre yo, avergonzado de amarte ante el cielo
estrellado, pobre el frío ignorado en la agónica noche.
Casi al alba logramos lo que los dos queríamos.
Te perdí casi al alba.
Y te extraño, y quisiera que la noche no acabara,
que la hora no alcanzara el amanecer desde la noche,
y no puedo olvidarte. Odio el sol que me inunda los ojos,
odio los ruidos diurnos, su chirriar
mañanero, los colores difusos del despertar
temprano, y el sonido distante del ladrido
nocturno, el golpear sostenido de la mar burbujeante.
Ahora, ya tarde, recordarte me alienta,
y los versos precisos me dibujan tu rostro,
quinceañera... Quinceañera te llamo
por tu cuerpo duro y la ágil sonrisa,
por tu clara mirada y tus manos pequeñas.
Que simple es recordarte ¿ Sera que mañana
alumbrarás mi noche con aromas y estrellas,
acunarás mi ansia con tus suaves suspiros,
o quizás, besandome en el rostro me amarás
en mis sueños? No lo sé, quinceañera.
Hoy sólo me responden las hierbas al quebrarse.
Luis Emilio S.
La lluvia ha llegado a mis costas nortinas y la sequía (literalmente) está terminando, pronto estaré a diario con vosotros (as). Un saludo a la V Región, Valparaiso, lugar de especial inspiración, donde estudia mi hijo Matias , y donde en mis sueños y realidades habita mi musa de cabellos dorados y mirada profunda , que está cada vez mas linda, fuente permanente de buenos recuerdos y reminiscencias marineras. También a quien menciono en este relato, mi amiga blogera Sofía http://epstolasdesofia.blogspot.com/
Les recuerdo que pueden escribír, opinar, criticar o simplemente dejar un saludo en la columna bajo el ojo de la atenta mirada o en mi blog
Luis Emilio

1 comentario:

SOFIA dijo...

Luis Emilio
Quinceañera
Es como si describieras ,las hierbas,las flores , que crecen a la orilla del Rio Maipo o del remanzo que se junta con el río para llegar directo al mar,que corre por Tejas Verdes, las Rocas de Santo Domingo,y
Llo-lleo...
otra cosa curiosa, nombras a tu amigo jacob serrano
y Serrano es mi primer apellido

muy bello no se quien eres pero te siento tan parte de mi
cariños
sofia